
Movilización mañana, 11 hs., desde Obelisco a Tribunales
En los últimos días tres nuevos casos de gatillo fácil, dos de los mismos que terminaron con la vida los jóvenes, salieron a la luz reforzando la necesidad de organizaciones y movimientos sociales de enfrentar el accionar impune de la policía y de las fuerzas de seguridad.
Recordemos que Marcelo Javier Sepúlveda, de 26 años, fue asesinado el pasado 9 de Enero en Benavidez, provincia de Buenos Aires, luego de que agentes de seguridad privada y policías bonaerenses lo golpearan salvajemente en un terreno abandonado. Jon Carlos Camafreita, de tan sólo 18 años, murió el pasado 25 de Enero, tras 4 días de agonía, luego de ser baleado “por error” por el Cabo Naredo, oficial de la Comisaría Octava de la PFA. Y a Facundo Reyes, de 20 años, le dispararon por ignorar una orden de alto, mientras andaba en su moto, hiriéndolo en un brazo. Para “cubrir” el tremendo accionar policial, Facundo fue detenido y acusado de varios ilícitos penales inexistentes. Tres bochornosos casos de gatillo fácil, violencia, corrupción y negligencia policial.