
A más de un mes de la pueblada en Famatina, las organizaciones populares se anotaron su primera victoria al obligar al gobernador Beder Herrera y a la minera canadiense Osisko a suspender, al menos provisoriamente, el proyecto minero en dicha localidad. Pero la lucha sigue y es necesario seguir sumando apoyos al pueblo de Famatina y a todos los que luchan contra la contaminación y el saqueo de la megaminería.